Reseña de 36, de Nieves Delgado

Hace unas semanas me enteré del nacimiento de la Editorial Cerbero, un sello liderado por Israel Alonso y cuyo emblema, el Can Cerbero, es toda una declaración de intenciones. Cada cabeza de este perro literario representa un género fantástico distinto: terror, ciencia ficción y fantasía. El tres es su número: cada tres meses publicarán tres obras cortas de uno de estos tres géneros, además de otras obras de mayor extensión adscritas también a mi triada literaria favorita.

Por ahora, apuestan por las letras hispánicas. Han publicado seis novelas cortas de autores españoles: J.G. Mesa, Daniel Pérez Navarro, Lola Robles, Nieves Delgado, Cristina Jurado y Sofía Rhei, y dentro de poco esperamos una antología de relatos de la escritora argentina Teresa P. Mira de Echevarría.

Como veis, las mujeres vienen pisando fuerte en Cerbero, y con eso ya me ganaron. En esta entrevista, Israel Alonso dejó muy claro lo que supone publicar a más mujeres que hombres.

No es que esté haciendo un esfuerzo sobrehumano para publicar a más mujeres que hombres, es que recibo novelas de mujeres con la calidad que exijo para mis títulos. Si no la tuvieran, no las publicaría. Pero, lo confieso, últimamente disfruto más leyendo a mujeres que a hombres. No sabría explicar por qué pero es así. Y eso se refleja en las decisiones que tomo como editor, claro está. Seguiré editando a autoras (y a autores, que no se asusten esos escritores) porque creo que es necesario que se haga y que se haga bien.

Como aquí a una servidora también le apetece leer a más mujeres que hombres, me lancé de cabeza a por los cuatro títulos con nombre femenino de la colección: 36, de Nieves Delgado; Domori, de Sofía Rhei; Yabarí, de Lola Robes y CloroFilia, de Cristina Jurado. A falta del de Robles (que viene firmadico desde Madrid), los tengo ya en mi poder y, como son cortitos, se pueden devorar de una sentada.

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Los títulos que me he agenciado hasta el momento

He aquí mi  primera experiencia viajando con Cerbero.

36, de Nieves Delgado

Desde que vi Ex-machina y me junto con Bandinnelli, mi obsesión con las IA (Inteligencias Artificiales) no ha hecho más que aumentar. Si a eso le juntamos que es un tema que suele estar relacionado con la eterna cuestión de qué significa ser humano (pregunta recurrente en las obras de mi querida Octavia Butler) y que Nieves Delgado escribe que da gusto, el cóctel no podía ser más explosivo para mis sentidos.

Treinta y seis es una de las pocas IAs que los humanos han conseguido producir y, hasta la fecha, es la más educada y sociable. Y es que la creación de IAs no ha resultado ser lo que la gente se esperaba que fuera. No son majas, no están bajo nuestras órdenes y si las dejamos en paz, mejor.

La falta de interés hacia las actividades humanas y la ausencia de ambición en el terreno del progreso personal fueron un mazazo para los investigadores, que habían imaginado un mundo lleno de maravillas propiciadas por las IAs volcadas al servicio de la humanidad. Una vez más, la realidad no coincidía con los deseos del ser humano.
—Página 47.

Por eso no es de extrañar que las primeras palabras de Treinta y seis, «Buenos días», causen furor entre los investigadores del centro CIDIA. Al nacer, las IAs suelen ser retraídas y taciturnas, actitud que las acompañará durante el resto de su existencia.

36 es la historia de la vida de esta IA tan sociable (comparada con las otras, claro). No os esperéis que haya acción a chorros. De hecho, no la hay. Lo que sí que os prometo son reflexiones sobre la esencia de vivir, de nacer y morir, de existir como ser humano orgánico y como ser humano electrónico. Y de la estupidez humana que, una vez más, demuestra no tener límites.

Es la primera vez que leo algo de Nieves Delgado y qué decir: me ha encantado cómo escribe. Aunque sabemos que 36 está ambientada en el futuro, no se especifica si es dentro de 12 o 341 años. Bien podrían ocurrir hechos similares dentro de dos años. Y es ahí cuando el estilo cercano de Nieves hace que nos lo imaginemos como algo próximo en nuestras vidas, algo que podríamos ver en las noticias mañana mismo. Por eso el final es como un golpe a la propia realidad. Es una historia con mensaje, sí, de esos mensajes que se pueden aplicar a distintos planos de la sociedad actual en la que estamos metidos hasta el cuello.

Si me leéis desde hace tiempo, sabréis que este es el tipo de historias que me gustan. Me robó el corazón nada más formular la pregunta clave: «¿Qué significa ser humano?», y me lo destrozó con ese final tan estúpidamente humano que, a la vez, sigue siendo necesario para que nos demos cuenta de una puta vez de que odiamos, y seguiremos odiando, todo aquello que sea diferente en nuestra sociedad capitaneada por el miedo.

Enlaces de interés:

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Portada de Cecilia G.F. (@ThanatosOfNicte)

Wild Seed, de Octavia Butler

Entrada para el proyecto Adopta una autora.

Wild Seed es la primera novela de la serie de libros Patternmaster, la más extensa de la escritora estadounidense Octavia Butler. Explicaros de qué va este primer volumen me costará la vida, así que empecemos por las partes más objetivas.

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Patternmaster (o Seed to Harvest en el volumen que yo tengo, de la editorial Grand Central Publishing) está compuesta por cuatro libros, aunque en realidad son cinco. Hay dos formas de leerla: bien por la fecha de su publicación, bien por la ordenación que aconsejó Octavia. Como en Seed to Harvest siguieron las indicaciones de la autora, me lancé a devorar Wild Seed, publicado en 1980. Luego le seguirán Mind of My Mind (1977), Clay’s Ark (1984) y la que fue la primera novela que escribió Octavia: Patternmaster (1976). Además, en 1978 se publicó Survivor (que sería el penúltimo, justo después de Clay’s Ark), pero como la autora renegó de él, no se incluye en este volumen ni, de hecho, se reedita ya. No os preocupéis, que de una forma u otra me haré con él y os contaré por qué Octavia la llamaba su «novela trekkie». Sigue leyendo “Wild Seed, de Octavia Butler”

Octavia Butler: réquiem por la humanidad

Entrada enmarcada dentro del proyecto Adopta una autora.

En 2016 descubrí a una autora que se convertiría de inmediato en una de mis escritoras favoritas de todas las épocas: la norteamericana Octavia Estelle Butler. Desde que leí la trilogía Xenogénesis (la única disponible en español, más un par de relatos sueltos aquí y allá), Octavia no quiere irse de mi mente ni de mi corazón. La he recomendado tanto por las redes sociales que he perdido la cuenta de los lectores que han rebuscado por internet o por librerías polvorientas esos volúmenes que son tan caros de ver. A vosotros: gracias por leerla. Sigue leyendo “Octavia Butler: réquiem por la humanidad”

Adopta una autora

Hace unas semanas puse por Twitter un mensaje un tanto críptico con la intención de reclutar gente que estuviera dispuesta a colaborar con un proyecto relacionado con las iniciativas que han surgido en los últimos meses, como el blog La Nave Invisible o #LeoAutoras. El tuit tuvo bastante difusión, a pesar de la poca información que daba, y me escribió mucha gente interesada en colaborar.

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De una idea sencilla tuve que desarrollar unas bases y empezar a organizarme a base de bien debido a la gran cantidad de personas que se apuntaron incluso sin saber a qué se debía tanto misterio. No tardamos en desvelar de qué iba todo esto, gracias a esta entrada de la escritora Felicidad Martínez, y entonces sí que la armamos bien: «Adopta una autora» ha alcanzado ya las tres cifras en participantes. Sigue leyendo “Adopta una autora”

De narradores poco fiables: Perdida y El ocupante

No es ningún secreto que voy retrasada con la publicación de reseñas de los libros que leí durante octubre por #LeoAutorasOct. Los últimos días de la iniciativa fueron un caos total en mi vida. Si bien ya he publicado las conclusiones de lo que a mí me ha parecido esta iniciativa, aún he de sacar un par de reseñas más.

He aquí dos opiniones de sendos libros totalmente distintos entre sí pero con una característica en común: están narrados en primera persona por personajes de los que no te puedes fiar ni un pelo. Sigue leyendo “De narradores poco fiables: Perdida y El ocupante

Conclusiones de #LeoAutorasOct

Octubre terminó y con él, #LeoAutorasOct. Tras una gran acogida, la iniciativa regresará el año que viene con ánimos renovados. En esta entrada reflexiono sobre cuestiones que han surgido este mes. Para saber más sobre lo que he leído, aquí tenéis todas las reseñas.

#LeoAutorasOct surgió de improvisto en agosto, gracias a una charla entre Isa, Readings in the Noth, Marbaden, Doña Sierpe y Cathurya,  y durante las semanas siguientes la noticia se fue propagando hasta alcanzar rincones remotos de las redes sociales. Lectores de este lado del mundo y del otro, librerías grandes y pequeñas, páginas web de difusión literaria y editoriales de géneros diversos se unieron a esta iniciativa para ayudar a recomendar obras escritas por mujeres y dar más visibilidad a autoras conocidas y desconocidas. Sigue leyendo “Conclusiones de #LeoAutorasOct”

Fantasma, de Laura Lee Bahr

Orciny Press
Traducción de Hugo Camacho
Lectura para #LeoAutorasOct

Bizarro: raro, grotesco, locura extrema. Un género nada nuevo en la literatura de habla inglesa pero que aterrizó no hace mucho en nuestro país de la mano de Orciny Press, el buque estrella de esta palabra que, en nuestro idioma, significa valiente. Si bien esta definición no se puede aplicar a lo que encontramos entre las páginas del género bizarro, permitidme que lo aplique al editor de Orciny Press, Hugo Camacho, porque eso es lo que es: un bizarro de mucho cuidado. Y aprovecho para felicitarle por su traducción. ¿Os podéis imaginar lo complicado que es traducir algo que no sabes por dónde te llevará?

Leer bizarro no es sencillo. A veces ni siquiera es placentero. Será una experiencia surrealista, una ida de olla total, que hará que nos cuestionemos la cordura del autor, de los personajes que protagonizan las obras bizarras e incluso nuestro propio juicio. Somos bizarros al leer bizarro. Y más bizarros aun son los autores que se decantan por este género. He tenido el placer de iniciarme en la aventura bizarra de la mano de Laura Lee Bahr, autora estadounidense, con su obra Fantasma, pues quería aprovechar este primer #LeoAutorasOct para descubrir nuevos géneros, temas y escritoras. Sigue leyendo “Fantasma, de Laura Lee Bahr”

Reseñas fugaces: tres lecturas de #LeoAutorasOct

Las reseñas fugaces son opiniones breves, ideales para leer en unos minutos. Aquí he recopilado tres obras totalmente distintas entre ellas, pero con un denominador en común: todas las he leído siguiendo la iniciativa #LeoAutorasOct (si aún no sabéis lo que es, pinchad aquí). Tres libros escritos por mujeres que se encuadran en tres géneros literarios radicalmente distintos: la novela epistolar, la ciencia ficción y el relato de aventuras.

Si seguís leyendo, descubriréis a tres grandes autoras. Sigue leyendo “Reseñas fugaces: tres lecturas de #LeoAutorasOct”

Amanecer, de Octavia Butler

Traducción de Luis Vigil
Editorial Ultramar

Amanecer empieza con un despertar. Pero no es un despertar cualquiera. Es el Despertar de Lilith. Ya ha tenido otros Despertares, pero este será el último, aunque eso ella aún no lo sabe.

En cada Despertar, siempre lo mismo. Está sola en una habitación sin ventanas y con poco mobiliario. A veces no hay baño, aunque últimamente sí que dispone de uno. Le dan de comer una cosa insulsa que no se parece a nada que haya comido antes. Una vez tuvo compañía: un niño que no era suyo. Duró poco. También hay interrogatorios, muchos, y nada de ropa. Hasta ahora.

En este último Despertar, Lilith tiene ropa y no está sola. Una figura que permanece oculta entre las sombras le dice que, hasta que no acepte su existencia y se sienta cómoda tocándolo, no podrá salir de la habitación. Lilith tiene miedo, pánico. Casi prefiere volver a estar sola, volver a dormir.

Porque esa figura es un oankali, un extraterrestre con muchos tentáculos, cual hijo de la mismísima Medusa. Habla su idioma, aunque no es su lengua materna. Y la conoce demasiado bien. No tiene ojos, ni boca, ni orejas. Solo tentáculos repugnantes que captan cada sonido y cada movimiento que ella hace. Sigue leyendo “Amanecer, de Octavia Butler”