Entrevista a Israel Alonso, de la Editorial Cerbero

Tengo el inmenso placer de presentaros a Israel Alonso, el editor de Cerbero, editorial de la que ya os hablé hace unas semanas. Sin más dilación, dejo que él mismo os cuente lo que este perro de tres cabezas esconde.

Como editorial, ¿cuál es vuestra filosofía de vida?

Nuestra idea es hacer las cosas lo mejor posible en todo lo que esté en nuestra mano. Para ello nos valemos únicamente de nuestra propia experiencia, como hacen todas las demás, y de los consejos que nos dan los amigos que ya se han embarcado en aventuras similares. Consejos que solemos agradecer pero no poner del todo en práctica. Consideramos que hay muchas editoriales, nacen y mueren infinidad de ellas al día en este país, y todas se quejan de lo mismo haciendo lo mismo. Cuando nos aconsejan que no hagamos algo, insisto, lo agradecemos, pero luego nos planteamos si realmente es o no un buen consejo. Alguien tendrá que hacer las cosas de otra manera, experimentar, para ver si se puede o no se puede, si es una locura como dicen o simplemente está unos pasos por fuera de la zona de confort. En Editorial Cerbero, como reza en algunas de nuestras tarjetas, somos lectores que escriben y escritores que editan. Nos movemos en los tres vórtices del triángulo editorial y creemos que podemos hacer las cosas de otra manera, no necesariamente mejor, pero sí al menos más como nos gustaría a nosotros que lo hicieran los demás, como lectores, como escritores y como editores.

¿Podéis contarnos un poco a qué se debe el nombre de la editorial y los de las distintas colecciones: Wyser (ciencia ficción), Argos (fantasía) y Tíndalos (terror)?

El nombre de la editorial es cosa de Virginia Fernández y nunca se le podrá estar lo suficientemente agradecido. Cuando surgió el proyecto, la cosa iba a llamarse Alcaudón, por el personaje de Hyperion. Nos gustaba mucho y creíamos que encajaba con nuestro espíritu. Aunaba todo lo que queríamos transmitir (incluso lo de clavar en un árbol de espinas a nuestros autores y autoras para que siguieran escribiendo y no se fueran a ninguna parte). Pero no acababa de ser redondo, no era perfecto. Virginia propuso Cerbero. El guardián del inframundo. Los géneros que tocamos siempre han sido considerados «baja literatura» y más bajo que el averno no hay nada. Y eran tres cabezas, una por género. Ahí sí que habíamos dado con el nombre perfecto para nuestra editorial.

Wyser es el nombre de un perro. Un personaje de varios relatos de la ambientación Exilium, que comparto con Antonio y Juan González Mesa, Nieves Delgado y Miguel Santander. Parte de sus andanzas pueden leerse en el número 5 de la revista SuperSonic, donde Cristina Jurado tuvo a bien publicarnos la puesta de largo de este universo postapocalíptico DivinePunk. Wyser es un perro genéticamente modificado, una mascota inmortal.

Argos… Argos era el perro de Ulises. Cuando regresa a Ítaca, tras su terrible Odisea (que se demoró un pelín por su tendencia a acostarse con brujas, dicho sea de paso), es el único que lo reconoce. Lleva años esperándolo pacientemente y cuando al fin lo ve, se muere tranquilo. La fidelidad del perro, llevada a la mitología. Una colección de fantasía merecía un nombre como este.

Los perros de Tíndalos son unas criaturas interdimensionales mencionadas por Lovecraft y desarrolladas posteriormente por Frank Belknap Long dentro de los Mitos de Cthulhu. Viven en el pasado de la Tierra y se esconden en los vértices del tiempo. Tienen tendencia a perseguir a otras criaturas, humanas, por ejemplo, a través del espacio y el tiempo. Pero solo pueden acceder a nuestro aquí y ahora a través de las esquinas. Es un concepto extraño, que da grima, que provoca desazón. Es un nombre de perro, como los otros dos, propicio para una colección de terror. Más si cabe teniendo en cuenta que el primer número de Tíndalos corresponde a una narración que se integra perfectamente en la cosmogonía de los Mitos. Una historia de dioses primigenios, drogas y corrupción en la ciudad de Barcelona.

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Siempre he querido ver una editorial por dentro, diseccionar sus motivos y orígenes. Ya que os tengo a mano, decidme: ¿cómo surgió la idea de crear este tipo de editorial? ¿Cuántos sois, cómo os organizáis…?

Cerbero lleva años fraguándose, de una manera o de otra. Es uno de esos sueños que no dejan de postergarse esperando un momento adecuado que no va a llegar nunca. Porque no existe un momento o una situación ideal para emprender una aventura. Las aventuras llegan cuando estás tranquilamente disfrutando de tu té y tu hierba de la Comarca; llaman a la puerta y se te cuelan en casa un montón de enanos con hambre, canciones y un dragón al que visitar. En un momento determinado en que la situación laboral nos empujó a tomar decisiones, llegamos a la conclusión de que era la hora de arremangarse y dar un triple salto mortal, sin red.

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En NGC3660 también entrevistaron a Israel.

Respecto a lo de que cuántos somos… Bueno, en realidad, técnicamente, Editorial Cerbero es una única persona: Israel Alonso, editor, escritor de ciencia ficción y amigo de sus amigos en general. Es el que lee los manuscritos, los revisa, los corrige, los maqueta, el CM en las redes sociales, el que se pelea con la imprenta y el que no duerme. También es el que está contestando esta entrevista, pero como lleva desde el principio hablando de sí mismo en plural y tercera persona ahora mismo no sabe muy bien cómo parar.

De todos modos, la realidad es que hay más gente detrás de nuestro trabajo. Amigos, familia y colaboradores. Virginia Fernández, doctora en Periodismo y profesora de Lengua castellana y literatura, que soporta al editor veinticuatro horas al día, que se vuelca en todos los proyectos, los mima y ayuda a que salgan a la luz. José Roa y Quique Fernández, de MonoVampiro, que no solo llevaron a cabo la imagen corporativa y el diseño de marca, sino que son los autores de todo el diseño editorial, el arte final de los libros y cualquier cosa relacionada con el diseño. Si tenemos buena cara es gracias a su magia. Los ilustradores, que leen las obras, se dejan encandilar, se entusiasman, se involucran y crean las obras maestras que estáis viendo. Luego está la imprenta, que aguanta que todo se lo mandemos con prisas y con mucho estrés y hace un trabajo magnífico. Y las librerías, Santas Librerías, que nos acogen con os brazos abiertos y hacen viable nuestro negocio. Y, claro, vosotrxs, lectorxs, que nos queréis y os queremos y hacemos piña juntxs. En un trabajo en equipo.

¿Cómo lo organizamos? Esto es un caos. Hay mucho trabajo que hacer para que los libros lleguen a su hogar, que es el vuestro. Muchas horas robadas al sueño, a la familia y a la vida real. Pero nos compensa. Y, de todos modos, no es bonito hablar de eso. Es mejor disfrutar de los libros sin saber qué hay exactamente detrás. No mires al hombre detrás de la cortina.

Me sorprendió muy gratamente ver que una editorial independiente y recién nacida apostara por unos precios tan reducidos en esta época en la que parece tengas que vender tu alma para poder comprar libros. Hay quien diría que es un riesgo. ¿Por qué el formato bolsillo y ese precio? ¿Ha valido la pena arriesgarse?

De esto podría colegirse que si nosotros podemos hacerlo, imagínate las «Grandes». Tampoco es normal que un libro valga 24 euros. Ni que su versión digital valga 22. Menos normal es que la gente lo pague. Nosotros queríamos resucitar, entre comillas porque no somos los primeros ni los únicos, el formato bolsilibro, el de las novelas de a duro, darle un lavado de cara, empaque, brillo, y modernizarlo. Buenos libros, de buenas autoras y autores, a un precio realmente acorde con el espíritu del bolsilibro. Es un riesgo. Uno de tantos. Vendemos libros a cinco euros y pagamos a los autores un veinte por ciento donde otras pagan un ocho o un diez, con mucha suerte, un quince. Está feo hablar de dinero, pero si comentamos los riesgos asumidos, sí, los hay. Pero creemos que es lo correcto. Y, de momento, gracias al apoyo y el cariño de nuestrxs lectorxs, nos está saliendo bien la jugada. Alguno dirá que nos iría mucho mejor si todo ese cariño se volcase en libros más caros. Pero es que a lo mejor, el público, que no es tonto, no se volcaría de igual manera si no viera el compromiso que hay detrás de este sello y sus títulos. Queremos crecer, pero queremos hacerlo con vosotrxs.

El año que viene, si la editorial sigue viva, nos vamos a plantear empezar a pagar anticipos, en lugar de por porcentajes de ventas realizadas, como hace la inmensa mayoría. Es un modelo que funciona bien en otros países. No es que vaya a darles para dedicarse íntegramente a escribir, pero es otra manera de incentivar un cambio que creemos necesario.

Y hablando de riesgos… ¿Consideráis que publicar autoras nacionales y de género sea un riesgo? ¿Cómo os ha salido la jugada?

Triple salto mortal. Publicamos género, a un precio irrisorio y publicamos a autoras. Más que a autores. No debería ser arriesgado, debería ser normal. Pero, claro, si uno tiene ojos y oídos y conexión a internet, puede observar que, como negocio, no debería ser rentable. Porque apenas se publica a autoras, porque apenas se lee a autoras, estadísticamente hablando. Si tomásemos en cuenta esto, a nivel empresarial, deberíamos seguir la tónica general y no arriesgarnos en esto. Ya. Ni en esto ni en nada. El caso es que no nos da la gana. No queremos repetir errores ajenos, sino cometer errores nuevos. Y de momento no está resultando, en absoluto, un error. No solo estamos publicando más autoras que autores, sino que, además, se están vendiendo mejor. Y esto es necesario. #Leoautorasespañolas, #leoautoras, #adoptaunaautora… todo eso funciona si alguien #editaautoras. No se puede entender de otra manera. Editorial Cerbero es un sello abiertamente feminista. Queremos luchar contra la brecha existente en este terreno, queremos hacer lo que esté en nuestra mano por esta causa, que consideramos nuestra. Hay otros. Editoriales, lectores, críticos, blogueros, etc…, que están remando en esta misma dirección. Nosotros somos uno más en esa marea. Y nosotros, como ocurre con otros, también tenemos la capacidad de contagiar a los demás. Si lo hacemos, si publicamos a autoras y otras editoriales ven que funciona, sin duda se animarán a hacer lo propio. Es lo que hemos hecho nosotros, sin ir más lejos. Alucinadas, en sus múltiples ediciones, no ha sido más que un acicate para que gente con ganas de hacer las cosas bien se animaran a hacerlo. Y ahora tienes a Teresa P. Mira de Echeverría y a Lola Robles, por ejemplo, nominables a los Hugo de este año. Por esa iniciativa. ¿Cómo no sumarnos?

Conocemos ya a los pequeñines, pero ¿cómo serán los libros de formato más grande? ¿Qué podemos esperar de ellos?

Los títulos en formato más grande, que este año serán solo dos pero el que viene serán muchos más, serán, bajo nuestro criterio, auténticas maravillas. Libros de esos que se convierten en «de culto» en cuanto lxs lectorxs les ponen los ojos encima. Seguiremos apostando por la calidad, por grandes historias, y las seguiremos editando con el mismo mimo y cuidado que tenemos con los bolsilibros. Nuestra apuesta es por material de calidad, por dentro y por fuera, y no queremos sacar nada que no esté a la altura de las expectativas depositadas, propias y ajenas. Trataremos de sacar ediciones «de lujo» cuando sea posible, subiendo un poco más la apuesta y presentando obras con un acabado espectacular, en ediciones limitadas. Nos encanta ver que hay gente feliz con nuestro trabajo y queremos seguir consiguiendo eso. Y nada más que eso.

Por ahora solo estáis publicando autores y autoras de habla hispana. ¿Os planteáis incluir traducciones en algún momento?

En España hay muy buenos autores y autoras de género. Muchos y muy buenos. Desafortunadamente no tenemos los mecanismos que otros países sí que tienen para darles salida y dignidad a su profesión. Cuando G.R.R. Martin habló en una entrevista acerca de lo que debía hacer un autor amateur para despegar su carrera literaria, comenzó a dar ciertos consejos sobre publicar relatos en prensa especializada, como trampolín, como escaparate. Se quedó estupefacto cuando el entrevistador le dijo que no, que de eso no teníamos nada. Que aquí la cosa era más bien un chiste. Claudio Cerdán se quedó maravillado cuando en Suecia, en la oficina de empleo, se enteraron de que era escritor y comenzaron a programarle entrevistas de trabajo. No se explicaban por qué no les había dicho que ese era su empleo. Díselo a los del INEM aquí. «Mire, que soy escritor. Búsqueme trabajo de lo mío». Será divertido.

Traducciones. Sí. Hay una en proceso pero aún no podemos desvelar nada. Este año saldrá una novela corta traducida. De un autor premiado. Y no digo más, que luego todo se sabe.

¿Cómo es la promoción en tiempos de la autodistribución? ¿Os planteáis hacer gira de presentaciones por España y acudir a eventos?

Estamos haciendo de todo. Todo cuanto nos permite nuestra agenda y nuestro bolsillo. Ahora, en mayo, estaremos el 4 y el 5 en Barcelona, en El Templo Gigamesh y la insigne Chronos, respectivamente. Allí presentaremos nuestras tres novelas cortas de mayo. Nos volvemos corriendo a Cádiz, que es la Feria del Libro. El domingo siete presentaremos la editorial allí, junto a Sofía Rhei y Juan González Mesa. Y el martes 9 estaremos en una mesa redonda de editoriales de género, con Cazador de Ratas y Ediciones Mayi. El 19, 20 y 21 viajamos a Madrid, a hacer un triplete. El viernes aún no está confirmada la fecha ni el lugar, pero el 20 por la mañana haremos un pícnic en el Retiro con nuestrxs autorxs y nuestrxs lectorxs, una especie de encuentro al que todo el mundo está invitado. Charlar, hablar de libros, quizá leer algo en voz alta. Y comer sándwiches. Lo típico de un pícnic. Esa misma tarde estaremos en la feria del libro de Tres Cantos, con la librería Serendipias, a las 19:15. Y el domingo a las 12:00, cerquita del rastro, en Eskalera Karakola. A final de mes, también en Madrid y por la Feria del Libro, algunxs de nuestrxs autorxs firmarán en alguna caseta por determinar. A primeros de junio estamos en Linares, en un festival que organiza la revista Tártarus. Esto es un no parar. Y en julio, si el tiempo y la autoridad lo permiten, estaremos por el mejor festival del mundo. El Celsius 232. Si no podemos programar alguna presentación estaremos como público, comiendo cachopo y bebiendo sidriña. Porque el Celsius es un evento que no debería perderse nadie. Nadie.

La distribución, en nuestro caso, es un señor que se llama Israel y se apellida Alonso, que va todos los días (porque todos los días nos pedís libros) a Correos y os manda, con todo el cariño del mundo, nuestros títulos a vuestras estanterías. Tal y como está la cosa y con los precios que trabajamos es inviable contratar una distribuidora. Y, de momento, nos va bien así.

De ciencia ficción va la cosa… ¿Cómo os imagináis el sector editorial dentro de diez años?

Esperemos que mejor. Pero hay muchas cosas en contra. Al menos en este país. Los Gigantes Internacionales ya están metiéndose en terrenos que antes no frecuentaban y es cuestión de tiempo, de tiempo y dinero, que la Feria del Libro de Cualquierparte sea absorbida por Amazon. Si se lo permitimos, claro. Hace unos días presenciamos algo al respecto que tiene mucho que ver con lo que digo. De momento las Ferias resisten, muchas veces en virtud a reglamentos demasiado férreos que también hacen cierto daño a las editoriales pequeñas, como la nuestra. Pero, como digo, creo que es cuestión de tiempo.

Por otra parte y en contra de toda lógica, seguirán naciendo editoriales, como nacimos nosotros, pequeñas, independientes, valientes. Y seguirán muriendo. Los autores y autoras seguirán trabajando de camarerxs y los libros seguirán subiendo de precio. Los ebooks no acabarán nunca de despegar como vaticinaban los agoreros, que pensaban que se nos iba a volatilizar el papel, que íbamos a la destrucción y la muerte del olor a libro y las páginas pegadas. Y no. No ha sido así ni será, o eso vaticino yo, que soy tan tonto como el que más.

Anda, he empezado a hablar de mí en primera persona. Si es que me estoy haciendo viejo.

Nosotros, desde Editorial Cerbero (ea, arreglado), pretendemos seguir haciendo las cosas como consideramos que son correctas. Adaptándonos a los cambios y a las nuevas olas, intentando no cometer los errores de los que se quejan las demás editoriales. Asumiendo los nuestros y mejorando. Siempre aprendiendo y mejorando.

¿Qué libro os habría gustado editar y a qué autor o autora os enorgullecería tener entre vuestras filas?

Marilyn Monster, que ha salido con Cazador de Ratas. En general cualquier cosa que haga Daniel Pérez Navarro nos pone los dientes largos (los de las tres cabezas) y nos hace babear. Arañas de Marte, de Guillem López, que ha editado Valdemar. Polybius, de Francisco J. Pérez, que ha editado Antipersona. Casi todo lo de Antipersona merece nuestra atención y envidia profunda. Nos habría encantado publicar Nos mienten, de Vaquerizo, Transcrepuscular, de Bueso (que tiene una pinta que dan ganas de llorar de emoción), Róndola, de Rhei (que es tan Pratchett que no sé cómo nos resistimos a robar todas las  copias de las librerías y decir que son nuestros), El legado de Prometeo, de Miguel «Astrónomo Real» Santander, La mirada extraña, de Felicidad Martínez… Podemos estar hasta mañana. Hay Grandes Obras en casi cualquiera de las editoriales independientes que nos rodean. Y es evidente que nos habría encantado publicarlas nosotros. Pero es una envidia sana, ¿eh? No consideramos que exista una competencia. O, al menos, no nos afecta. Tampoco entramos en juegos absurdos de egos editoriales. Nos gusta el trabajo bien hecho, venga de quien venga, y cuanto más haya, cuanto mejor sea el trabajo de los demás, más nos esforzaremos nosotros en mejorar el nuestro.

Autoras y autores que queremos en nuestras filas, que nos enorgullecería tener con nosotros. Muchos. Huyendo del gafapastismo de empezar a mencionar a gente del siglo pasado, seguimos hablando de gente de por aquí, de esos que la gente mal hablada podría denominar amateur solo porque no han publicado en las Grandes Editoriales. Como dice una amiga, no hay sellos pequeños, sino buenas o malas obras. Nos encantaría publicar a Pilar Pedraza (de hecho, en su día, justo antes de nacer la editorial, le mandamos un privado tirándole los tejos editoriales), a Conchi Regueiro, a Rocío Vega, a Felicidad Martínez, a Elia Barceló, un libro de recetas de Cristina Macía, a David Luna, a Santiago Eximeno (con quien casi, casi, casi, llegamos a publicar algo al principio de nuestra andadura), a Castañeda de la Torre, a Ismael Biurrun… Esto es complicado, porque hay mucha gente a la que admiramos y a la que queremos publicar. De hecho, de la lista que acabamos de hacer, algunos nombres ya están en nuestra bandeja y aparecerán próximamente en nuestro catálogo. Y esto es solo una lista de personas que conocemos en el mundo literario. Pero tenemos un montón de buenas obras en nuestro correo electrónico de gente a la que no conocíamos de nada. Obras que también verán la luz tarde o temprano. Hay mucho trabajo por delante.

Decidme que podremos seguir disfrutando de más autoras… ¿Qué sorpresas nos tenéis preparadas para el futuro?

Eso está hecho. En julio, por lo pronto, tenemos dos de tres, si la cosa no cambia a última hora. Y en septiembre, al menos una confirmada, de momento. No podemos cerrar el calendario editorial del todo porque estamos todavía analizando y valorando los manuscritos que nos han llegado. Hay muchos. Y, como hemos dicho, los que más nos han gustado irán saliendo. Este año, el siguiente y los que nos queden por delante. Y hay muchas mujeres. Muchas autoras cuyas obras van a ver la luz en nuestro catálogo. Es cuestión de tiempo.

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Portada de Juan Alberto Hernández

Y ahora en mayo tenemos a Alicia Pérez Gil, que inaugura la colección de fantasía, la Argos, con la primera de una trilogía de novelas cortas, la trilogía «Post Scriptum». Esta, la número uno, se llama Barro. Las dos siguientes, porque Alicia se ha metido de lleno en el espíritu Cerbero y en la magia del tres, serán de ciencia ficción y terror respectivamente. Compartiendo podio con Alicia tendremos a Albert Kadmon, que abre la colección Tíndalos, de terror, con Ciudad Tumba, una novela que podríamos resumir como una aproximación a la cosmogonía de los mitos de Cthulhu, con dioses primigenios, horror pegajoso, adolescentes fumados y mucha sangre… en Barcelona. La tercera va firmada por Eduardo Vaquerizo y también es la primera de una serie de novelas cortas que lleva por nombre Memorias del Gran Anillo. Esta, la primera de ellas y que lleva el número 7 de la colección Wyser, se titula Dioseros. Y es una pasada. Como todas. En este caso, hablamos de una civilización conocida como Los Funcionarios, que se dedica a prestar servicios a otras civilizaciones. Veremos con detalle a los llamadios «dioseros», que viajan por el espacio vendiendo dioses, milagros y parafernalia místico religiosa a quien pueda pagarlos.

¿Son suficientes novedades?

Hasta aquí la entrevista. Quiero agradecerle a Israel que me dedicara tanto tiempo y tantas palabras. No dudéis en seguirlos por Twitter para enteraros de las novedades (¡y ver las portadas de las nuevas novelas!). Podéis adquirir sus libros tanto en digital como en papel en su página web.