Entrevista a Israel Alonso, de la Editorial Cerbero

Tengo el inmenso placer de presentaros a Israel Alonso, el editor de Cerbero, editorial de la que ya os hablé hace unas semanas. Sin más dilación, dejo que él mismo os cuente lo que este perro de tres cabezas esconde.

Como editorial, ¿cuál es vuestra filosofía de vida?

Nuestra idea es hacer las cosas lo mejor posible en todo lo que esté en nuestra mano. Para ello nos valemos únicamente de nuestra propia experiencia, como hacen todas las demás, y de los consejos que nos dan los amigos que ya se han embarcado en aventuras similares. Consejos que solemos agradecer pero no poner del todo en práctica. Consideramos que hay muchas editoriales, nacen y mueren infinidad de ellas al día en este país, y todas se quejan de lo mismo haciendo lo mismo. Cuando nos aconsejan que no hagamos algo, insisto, lo agradecemos, pero luego nos planteamos si realmente es o no un buen consejo. Alguien tendrá que hacer las cosas de otra manera, experimentar, para ver si se puede o no se puede, si es una locura como dicen o simplemente está unos pasos por fuera de la zona de confort. En Editorial Cerbero, como reza en algunas de nuestras tarjetas, somos lectores que escriben y escritores que editan. Nos movemos en los tres vórtices del triángulo editorial y creemos que podemos hacer las cosas de otra manera, no necesariamente mejor, pero sí al menos más como nos gustaría a nosotros que lo hicieran los demás, como lectores, como escritores y como editores.

¿Podéis contarnos un poco a qué se debe el nombre de la editorial y los de las distintas colecciones: Wyser (ciencia ficción), Argos (fantasía) y Tíndalos (terror)?

El nombre de la editorial es cosa de Virginia Fernández y nunca se le podrá estar lo suficientemente agradecido. Cuando surgió el proyecto, la cosa iba a llamarse Alcaudón, por el personaje de Hyperion. Nos gustaba mucho y creíamos que encajaba con nuestro espíritu. Aunaba todo lo que queríamos transmitir (incluso lo de clavar en un árbol de espinas a nuestros autores y autoras para que siguieran escribiendo y no se fueran a ninguna parte). Pero no acababa de ser redondo, no era perfecto. Virginia propuso Cerbero. El guardián del inframundo. Los géneros que tocamos siempre han sido considerados «baja literatura» y más bajo que el averno no hay nada. Y eran tres cabezas, una por género. Ahí sí que habíamos dado con el nombre perfecto para nuestra editorial.

Wyser es el nombre de un perro. Un personaje de varios relatos de la ambientación Exilium, que comparto con Antonio y Juan González Mesa, Nieves Delgado y Miguel Santander. Parte de sus andanzas pueden leerse en el número 5 de la revista SuperSonic, donde Cristina Jurado tuvo a bien publicarnos la puesta de largo de este universo postapocalíptico DivinePunk. Wyser es un perro genéticamente modificado, una mascota inmortal.

Argos… Argos era el perro de Ulises. Cuando regresa a Ítaca, tras su terrible Odisea (que se demoró un pelín por su tendencia a acostarse con brujas, dicho sea de paso), es el único que lo reconoce. Lleva años esperándolo pacientemente y cuando al fin lo ve, se muere tranquilo. La fidelidad del perro, llevada a la mitología. Una colección de fantasía merecía un nombre como este.

Los perros de Tíndalos son unas criaturas interdimensionales mencionadas por Lovecraft y desarrolladas posteriormente por Frank Belknap Long dentro de los Mitos de Cthulhu. Viven en el pasado de la Tierra y se esconden en los vértices del tiempo. Tienen tendencia a perseguir a otras criaturas, humanas, por ejemplo, a través del espacio y el tiempo. Pero solo pueden acceder a nuestro aquí y ahora a través de las esquinas. Es un concepto extraño, que da grima, que provoca desazón. Es un nombre de perro, como los otros dos, propicio para una colección de terror. Más si cabe teniendo en cuenta que el primer número de Tíndalos corresponde a una narración que se integra perfectamente en la cosmogonía de los Mitos. Una historia de dioses primigenios, drogas y corrupción en la ciudad de Barcelona.

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Siempre he querido ver una editorial por dentro, diseccionar sus motivos y orígenes. Ya que os tengo a mano, decidme: ¿cómo surgió la idea de crear este tipo de editorial? ¿Cuántos sois, cómo os organizáis…?

Cerbero lleva años fraguándose, de una manera o de otra. Es uno de esos sueños que no dejan de postergarse esperando un momento adecuado que no va a llegar nunca. Porque no existe un momento o una situación ideal para emprender una aventura. Las aventuras llegan cuando estás tranquilamente disfrutando de tu té y tu hierba de la Comarca; llaman a la puerta y se te cuelan en casa un montón de enanos con hambre, canciones y un dragón al que visitar. En un momento determinado en que la situación laboral nos empujó a tomar decisiones, llegamos a la conclusión de que era la hora de arremangarse y dar un triple salto mortal, sin red.

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En NGC3660 también entrevistaron a Israel.

Respecto a lo de que cuántos somos… Bueno, en realidad, técnicamente, Editorial Cerbero es una única persona: Israel Alonso, editor, escritor de ciencia ficción y amigo de sus amigos en general. Es el que lee los manuscritos, los revisa, los corrige, los maqueta, el CM en las redes sociales, el que se pelea con la imprenta y el que no duerme. También es el que está contestando esta entrevista, pero como lleva desde el principio hablando de sí mismo en plural y tercera persona ahora mismo no sabe muy bien cómo parar.

De todos modos, la realidad es que hay más gente detrás de nuestro trabajo. Amigos, familia y colaboradores. Virginia Fernández, doctora en Periodismo y profesora de Lengua castellana y literatura, que soporta al editor veinticuatro horas al día, que se vuelca en todos los proyectos, los mima y ayuda a que salgan a la luz. José Roa y Quique Fernández, de MonoVampiro, que no solo llevaron a cabo la imagen corporativa y el diseño de marca, sino que son los autores de todo el diseño editorial, el arte final de los libros y cualquier cosa relacionada con el diseño. Si tenemos buena cara es gracias a su magia. Los ilustradores, que leen las obras, se dejan encandilar, se entusiasman, se involucran y crean las obras maestras que estáis viendo. Luego está la imprenta, que aguanta que todo se lo mandemos con prisas y con mucho estrés y hace un trabajo magnífico. Y las librerías, Santas Librerías, que nos acogen con os brazos abiertos y hacen viable nuestro negocio. Y, claro, vosotrxs, lectorxs, que nos queréis y os queremos y hacemos piña juntxs. En un trabajo en equipo.

¿Cómo lo organizamos? Esto es un caos. Hay mucho trabajo que hacer para que los libros lleguen a su hogar, que es el vuestro. Muchas horas robadas al sueño, a la familia y a la vida real. Pero nos compensa. Y, de todos modos, no es bonito hablar de eso. Es mejor disfrutar de los libros sin saber qué hay exactamente detrás. No mires al hombre detrás de la cortina.

Me sorprendió muy gratamente ver que una editorial independiente y recién nacida apostara por unos precios tan reducidos en esta época en la que parece tengas que vender tu alma para poder comprar libros. Hay quien diría que es un riesgo. ¿Por qué el formato bolsillo y ese precio? ¿Ha valido la pena arriesgarse?

De esto podría colegirse que si nosotros podemos hacerlo, imagínate las «Grandes». Tampoco es normal que un libro valga 24 euros. Ni que su versión digital valga 22. Menos normal es que la gente lo pague. Nosotros queríamos resucitar, entre comillas porque no somos los primeros ni los únicos, el formato bolsilibro, el de las novelas de a duro, darle un lavado de cara, empaque, brillo, y modernizarlo. Buenos libros, de buenas autoras y autores, a un precio realmente acorde con el espíritu del bolsilibro. Es un riesgo. Uno de tantos. Vendemos libros a cinco euros y pagamos a los autores un veinte por ciento donde otras pagan un ocho o un diez, con mucha suerte, un quince. Está feo hablar de dinero, pero si comentamos los riesgos asumidos, sí, los hay. Pero creemos que es lo correcto. Y, de momento, gracias al apoyo y el cariño de nuestrxs lectorxs, nos está saliendo bien la jugada. Alguno dirá que nos iría mucho mejor si todo ese cariño se volcase en libros más caros. Pero es que a lo mejor, el público, que no es tonto, no se volcaría de igual manera si no viera el compromiso que hay detrás de este sello y sus títulos. Queremos crecer, pero queremos hacerlo con vosotrxs.

El año que viene, si la editorial sigue viva, nos vamos a plantear empezar a pagar anticipos, en lugar de por porcentajes de ventas realizadas, como hace la inmensa mayoría. Es un modelo que funciona bien en otros países. No es que vaya a darles para dedicarse íntegramente a escribir, pero es otra manera de incentivar un cambio que creemos necesario.

Y hablando de riesgos… ¿Consideráis que publicar autoras nacionales y de género sea un riesgo? ¿Cómo os ha salido la jugada?

Triple salto mortal. Publicamos género, a un precio irrisorio y publicamos a autoras. Más que a autores. No debería ser arriesgado, debería ser normal. Pero, claro, si uno tiene ojos y oídos y conexión a internet, puede observar que, como negocio, no debería ser rentable. Porque apenas se publica a autoras, porque apenas se lee a autoras, estadísticamente hablando. Si tomásemos en cuenta esto, a nivel empresarial, deberíamos seguir la tónica general y no arriesgarnos en esto. Ya. Ni en esto ni en nada. El caso es que no nos da la gana. No queremos repetir errores ajenos, sino cometer errores nuevos. Y de momento no está resultando, en absoluto, un error. No solo estamos publicando más autoras que autores, sino que, además, se están vendiendo mejor. Y esto es necesario. #Leoautorasespañolas, #leoautoras, #adoptaunaautora… todo eso funciona si alguien #editaautoras. No se puede entender de otra manera. Editorial Cerbero es un sello abiertamente feminista. Queremos luchar contra la brecha existente en este terreno, queremos hacer lo que esté en nuestra mano por esta causa, que consideramos nuestra. Hay otros. Editoriales, lectores, críticos, blogueros, etc…, que están remando en esta misma dirección. Nosotros somos uno más en esa marea. Y nosotros, como ocurre con otros, también tenemos la capacidad de contagiar a los demás. Si lo hacemos, si publicamos a autoras y otras editoriales ven que funciona, sin duda se animarán a hacer lo propio. Es lo que hemos hecho nosotros, sin ir más lejos. Alucinadas, en sus múltiples ediciones, no ha sido más que un acicate para que gente con ganas de hacer las cosas bien se animaran a hacerlo. Y ahora tienes a Teresa P. Mira de Echeverría y a Lola Robles, por ejemplo, nominables a los Hugo de este año. Por esa iniciativa. ¿Cómo no sumarnos?

Conocemos ya a los pequeñines, pero ¿cómo serán los libros de formato más grande? ¿Qué podemos esperar de ellos?

Los títulos en formato más grande, que este año serán solo dos pero el que viene serán muchos más, serán, bajo nuestro criterio, auténticas maravillas. Libros de esos que se convierten en «de culto» en cuanto lxs lectorxs les ponen los ojos encima. Seguiremos apostando por la calidad, por grandes historias, y las seguiremos editando con el mismo mimo y cuidado que tenemos con los bolsilibros. Nuestra apuesta es por material de calidad, por dentro y por fuera, y no queremos sacar nada que no esté a la altura de las expectativas depositadas, propias y ajenas. Trataremos de sacar ediciones «de lujo» cuando sea posible, subiendo un poco más la apuesta y presentando obras con un acabado espectacular, en ediciones limitadas. Nos encanta ver que hay gente feliz con nuestro trabajo y queremos seguir consiguiendo eso. Y nada más que eso.

Por ahora solo estáis publicando autores y autoras de habla hispana. ¿Os planteáis incluir traducciones en algún momento?

En España hay muy buenos autores y autoras de género. Muchos y muy buenos. Desafortunadamente no tenemos los mecanismos que otros países sí que tienen para darles salida y dignidad a su profesión. Cuando G.R.R. Martin habló en una entrevista acerca de lo que debía hacer un autor amateur para despegar su carrera literaria, comenzó a dar ciertos consejos sobre publicar relatos en prensa especializada, como trampolín, como escaparate. Se quedó estupefacto cuando el entrevistador le dijo que no, que de eso no teníamos nada. Que aquí la cosa era más bien un chiste. Claudio Cerdán se quedó maravillado cuando en Suecia, en la oficina de empleo, se enteraron de que era escritor y comenzaron a programarle entrevistas de trabajo. No se explicaban por qué no les había dicho que ese era su empleo. Díselo a los del INEM aquí. «Mire, que soy escritor. Búsqueme trabajo de lo mío». Será divertido.

Traducciones. Sí. Hay una en proceso pero aún no podemos desvelar nada. Este año saldrá una novela corta traducida. De un autor premiado. Y no digo más, que luego todo se sabe.

¿Cómo es la promoción en tiempos de la autodistribución? ¿Os planteáis hacer gira de presentaciones por España y acudir a eventos?

Estamos haciendo de todo. Todo cuanto nos permite nuestra agenda y nuestro bolsillo. Ahora, en mayo, estaremos el 4 y el 5 en Barcelona, en El Templo Gigamesh y la insigne Chronos, respectivamente. Allí presentaremos nuestras tres novelas cortas de mayo. Nos volvemos corriendo a Cádiz, que es la Feria del Libro. El domingo siete presentaremos la editorial allí, junto a Sofía Rhei y Juan González Mesa. Y el martes 9 estaremos en una mesa redonda de editoriales de género, con Cazador de Ratas y Ediciones Mayi. El 19, 20 y 21 viajamos a Madrid, a hacer un triplete. El viernes aún no está confirmada la fecha ni el lugar, pero el 20 por la mañana haremos un pícnic en el Retiro con nuestrxs autorxs y nuestrxs lectorxs, una especie de encuentro al que todo el mundo está invitado. Charlar, hablar de libros, quizá leer algo en voz alta. Y comer sándwiches. Lo típico de un pícnic. Esa misma tarde estaremos en la feria del libro de Tres Cantos, con la librería Serendipias, a las 19:15. Y el domingo a las 12:00, cerquita del rastro, en Eskalera Karakola. A final de mes, también en Madrid y por la Feria del Libro, algunxs de nuestrxs autorxs firmarán en alguna caseta por determinar. A primeros de junio estamos en Linares, en un festival que organiza la revista Tártarus. Esto es un no parar. Y en julio, si el tiempo y la autoridad lo permiten, estaremos por el mejor festival del mundo. El Celsius 232. Si no podemos programar alguna presentación estaremos como público, comiendo cachopo y bebiendo sidriña. Porque el Celsius es un evento que no debería perderse nadie. Nadie.

La distribución, en nuestro caso, es un señor que se llama Israel y se apellida Alonso, que va todos los días (porque todos los días nos pedís libros) a Correos y os manda, con todo el cariño del mundo, nuestros títulos a vuestras estanterías. Tal y como está la cosa y con los precios que trabajamos es inviable contratar una distribuidora. Y, de momento, nos va bien así.

De ciencia ficción va la cosa… ¿Cómo os imagináis el sector editorial dentro de diez años?

Esperemos que mejor. Pero hay muchas cosas en contra. Al menos en este país. Los Gigantes Internacionales ya están metiéndose en terrenos que antes no frecuentaban y es cuestión de tiempo, de tiempo y dinero, que la Feria del Libro de Cualquierparte sea absorbida por Amazon. Si se lo permitimos, claro. Hace unos días presenciamos algo al respecto que tiene mucho que ver con lo que digo. De momento las Ferias resisten, muchas veces en virtud a reglamentos demasiado férreos que también hacen cierto daño a las editoriales pequeñas, como la nuestra. Pero, como digo, creo que es cuestión de tiempo.

Por otra parte y en contra de toda lógica, seguirán naciendo editoriales, como nacimos nosotros, pequeñas, independientes, valientes. Y seguirán muriendo. Los autores y autoras seguirán trabajando de camarerxs y los libros seguirán subiendo de precio. Los ebooks no acabarán nunca de despegar como vaticinaban los agoreros, que pensaban que se nos iba a volatilizar el papel, que íbamos a la destrucción y la muerte del olor a libro y las páginas pegadas. Y no. No ha sido así ni será, o eso vaticino yo, que soy tan tonto como el que más.

Anda, he empezado a hablar de mí en primera persona. Si es que me estoy haciendo viejo.

Nosotros, desde Editorial Cerbero (ea, arreglado), pretendemos seguir haciendo las cosas como consideramos que son correctas. Adaptándonos a los cambios y a las nuevas olas, intentando no cometer los errores de los que se quejan las demás editoriales. Asumiendo los nuestros y mejorando. Siempre aprendiendo y mejorando.

¿Qué libro os habría gustado editar y a qué autor o autora os enorgullecería tener entre vuestras filas?

Marilyn Monster, que ha salido con Cazador de Ratas. En general cualquier cosa que haga Daniel Pérez Navarro nos pone los dientes largos (los de las tres cabezas) y nos hace babear. Arañas de Marte, de Guillem López, que ha editado Valdemar. Polybius, de Francisco J. Pérez, que ha editado Antipersona. Casi todo lo de Antipersona merece nuestra atención y envidia profunda. Nos habría encantado publicar Nos mienten, de Vaquerizo, Transcrepuscular, de Bueso (que tiene una pinta que dan ganas de llorar de emoción), Róndola, de Rhei (que es tan Pratchett que no sé cómo nos resistimos a robar todas las  copias de las librerías y decir que son nuestros), El legado de Prometeo, de Miguel «Astrónomo Real» Santander, La mirada extraña, de Felicidad Martínez… Podemos estar hasta mañana. Hay Grandes Obras en casi cualquiera de las editoriales independientes que nos rodean. Y es evidente que nos habría encantado publicarlas nosotros. Pero es una envidia sana, ¿eh? No consideramos que exista una competencia. O, al menos, no nos afecta. Tampoco entramos en juegos absurdos de egos editoriales. Nos gusta el trabajo bien hecho, venga de quien venga, y cuanto más haya, cuanto mejor sea el trabajo de los demás, más nos esforzaremos nosotros en mejorar el nuestro.

Autoras y autores que queremos en nuestras filas, que nos enorgullecería tener con nosotros. Muchos. Huyendo del gafapastismo de empezar a mencionar a gente del siglo pasado, seguimos hablando de gente de por aquí, de esos que la gente mal hablada podría denominar amateur solo porque no han publicado en las Grandes Editoriales. Como dice una amiga, no hay sellos pequeños, sino buenas o malas obras. Nos encantaría publicar a Pilar Pedraza (de hecho, en su día, justo antes de nacer la editorial, le mandamos un privado tirándole los tejos editoriales), a Conchi Regueiro, a Rocío Vega, a Felicidad Martínez, a Elia Barceló, un libro de recetas de Cristina Macía, a David Luna, a Santiago Eximeno (con quien casi, casi, casi, llegamos a publicar algo al principio de nuestra andadura), a Castañeda de la Torre, a Ismael Biurrun… Esto es complicado, porque hay mucha gente a la que admiramos y a la que queremos publicar. De hecho, de la lista que acabamos de hacer, algunos nombres ya están en nuestra bandeja y aparecerán próximamente en nuestro catálogo. Y esto es solo una lista de personas que conocemos en el mundo literario. Pero tenemos un montón de buenas obras en nuestro correo electrónico de gente a la que no conocíamos de nada. Obras que también verán la luz tarde o temprano. Hay mucho trabajo por delante.

Decidme que podremos seguir disfrutando de más autoras… ¿Qué sorpresas nos tenéis preparadas para el futuro?

Eso está hecho. En julio, por lo pronto, tenemos dos de tres, si la cosa no cambia a última hora. Y en septiembre, al menos una confirmada, de momento. No podemos cerrar el calendario editorial del todo porque estamos todavía analizando y valorando los manuscritos que nos han llegado. Hay muchos. Y, como hemos dicho, los que más nos han gustado irán saliendo. Este año, el siguiente y los que nos queden por delante. Y hay muchas mujeres. Muchas autoras cuyas obras van a ver la luz en nuestro catálogo. Es cuestión de tiempo.

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Portada de Juan Alberto Hernández

Y ahora en mayo tenemos a Alicia Pérez Gil, que inaugura la colección de fantasía, la Argos, con la primera de una trilogía de novelas cortas, la trilogía «Post Scriptum». Esta, la número uno, se llama Barro. Las dos siguientes, porque Alicia se ha metido de lleno en el espíritu Cerbero y en la magia del tres, serán de ciencia ficción y terror respectivamente. Compartiendo podio con Alicia tendremos a Albert Kadmon, que abre la colección Tíndalos, de terror, con Ciudad Tumba, una novela que podríamos resumir como una aproximación a la cosmogonía de los mitos de Cthulhu, con dioses primigenios, horror pegajoso, adolescentes fumados y mucha sangre… en Barcelona. La tercera va firmada por Eduardo Vaquerizo y también es la primera de una serie de novelas cortas que lleva por nombre Memorias del Gran Anillo. Esta, la primera de ellas y que lleva el número 7 de la colección Wyser, se titula Dioseros. Y es una pasada. Como todas. En este caso, hablamos de una civilización conocida como Los Funcionarios, que se dedica a prestar servicios a otras civilizaciones. Veremos con detalle a los llamadios «dioseros», que viajan por el espacio vendiendo dioses, milagros y parafernalia místico religiosa a quien pueda pagarlos.

¿Son suficientes novedades?

Hasta aquí la entrevista. Quiero agradecerle a Israel que me dedicara tanto tiempo y tantas palabras. No dudéis en seguirlos por Twitter para enteraros de las novedades (¡y ver las portadas de las nuevas novelas!). Podéis adquirir sus libros tanto en digital como en papel en su página web.

Recomendaciones de autoras, vol. 2. Fantasía, cómics y bizarro

Seguimos con las recomendaciones de libros escritos por autoras para el Día del Libro y el resto del año. Como en la ocasión anterior, cada categoría contiene dos recomendaciones. Siempre podéis escribirme un comentario pidiendo más.

Debo aclarar que no me he leído todos estos libros, aunque sí que los tengo en las estanterías o en el punto de mira para comprarlos próximamente. Además, incluyo enlaces a reseñas o información adicional para acabar de convenceros.

Fantasía     |   Extranjera

  • Who Fears Deathde Nnedi Okorafor. Por si no lo sabíais, fue mi flechazo literario más reciente. Ambientado en África y con una protagonista tozuda que reparte tortas a diestra y siniestra, la obra de Okorafor narra una historia de aprendizaje y descubrimiento propio llena de magia y violencia. Se tratan temas como la ablación femenina, las violaciones, la sumisión de la mujer en el matrimonio y el racismo. Lectura recomendada para aquellos que estén pensando en leer obras escritas en inglés, es autoconclusiva, pero con un final que dan ganas de seguir leyendo a esta magnífica autora.

Reseña en Fábulas estelares.

  • Jonathan Strange y el señor Norrellde Susanna Clarke. Gracias a las entradas de Adopta una autora me animé a leer a esta autora inglesa. Me sonaba el título por la serie de la BBC, aunque solo sabía que había magia, señores estirados y guerras napoleónicas. Y pese a la abundancia de señores protagonistas, disfruté muchísimo de Clarke y de los derroteros de sus personajes. Tanto, que pronto me tiene que llegar la segunda y última (por ahora) obra de esta autora, la antología Las damas de Grace Adieu, ambientada en la misma Inglaterra mágica que Jonathan Strange. Si os gusta el humor inglés y el folklore, este es vuestro libro.

Reseña en Adopta una autora.

Fantasía     |   Nacional

  • Araneida: la fortaleza de los deseosde Cecilia García Díaz. En esta novela autopublicada de fantasía oscura, la autora nos adentra en un mundo que no nos dejará indiferentes, con personajes de esos que enamoran y dejan huella. No pueden faltar las referencias a elementos de la cultura popular, pues Cecilia Díaz, además de hablar sobre series, se ha propuesto leer solo a mujeres este año.

Reseña de Ana Katzen.

  • La Corte de los espejosde Concha Perea. Aunque en realidad os vengo a recomendar La última primaveraque se publica a mediados de mayo y no es sino la segunda parte de esta historia de fantasía con toques de steampunk. Personajes memorables, una ambientación que quita el hipo, acción a cascoporro… Todo eso y más os espera en TierraLinde.

Reseña en Fábulas estelares.

Fantasía épica

Recomendado a @SecretsLiterari.

  • The Forgotten Beasts of Eld, de Patricia A. McKillip. Aislada del mundo exterior, Sybel tiene por única compañía a los animales fantásticos que su magia atrae. Hasta que un día tiene que encargarse de un recién nacido que pondrá su mundo patas arriba. Esta novela de McKillip, publicada en 1974, es un clásico de la fantasía que no ha llegado a nuestro país. En español podéis encontrar la trilogía Juego de Enigmas de la misma autora.

Reseña en The Guardian.

  • Aprendiz de asesinode Robin Hobb. Es el primer libro de la trilogía del Vatídico y el más indicado para empezar a leer a Robin Hobb. Lo podéis encontrar fácilmente en las librerías con la magnífica traducción de Manuel de los Reyes. Hobb fue uno de mis flechazos del año pasado y acabé leyéndome los tres libros en dos meses. You know the feeling.

Reseña de toda la trilogía sin destripar finales.

Fantasía     |   Habla no inglesa

Recomendado a @Misvidasecretas.

  • El jinete del dragón, de Cornelia Funke. La trilogía más conocida de esta autora alemana es la de Mundo de Tinta, pero aprovecho la recién reedición de El jinete del dragón, por parte de Siruela, y el lanzamiento de su continuación, titulada La pluma del grifo, para recomendaros que le echéis un vistazo a esta novela de aventuras. Dragones y demás bichos mágicos campan a sus anchas por nuestro mundo. Acompañado de una duende y un huérfano, el dragón Lung deberá viajar al Himalaya para encontrar a los últimos dragones del planeta.

Reseña en La cueva del escritor.

  • Viaje a la costade Kazumi Yumoto. Olvidaos de dragones, animales fantásticos y magia a toneladas. En Viaje a la costa no los encontraréis. Lo que Yumoto nos ofrece es una narración íntima sobre la vida y la muerte. Esta obra se enmarca dentro del realismo mágico y no le falta ese tono característico de la literatura japonesa por estilo sutil y los temas que trata. No dejéis pasar la oportunidad de adentraros en un viaje repleto de sentimientos.

Reseña en La Nave Invisible.

Bizarro

  • La momia y la niñerade Tamara Romero. La autora española bizarra por excelencia no para quieta ni un segundo, y hace poco nos sorprendió con Cuarto acercamiento al ovniuna antología rara de ovarios, pero que promete todo lo que su sinopsis indica. En La momia y la niñera lo que tenemos es una novela muy creepy pasta con los personajes más peculiares que pueden salir de la pluma de Romero. Echadle un ojo a todo lo que ha escrito esta autora barcelonesa porque os sorprenderá.

Reseña en Lobohombre Riera.

  • Fantasma, de Laura Lee Bahr. Y hablando de rarezas, aquí tenemos otra maravilla. Os recomiendo que empecéis Fantasma sin saber nada de ella; dejad que las palabras y las experiencias de Sarah os calen hasta los huesos. Preparaos para intentar montar un puzle donde las piezas no solo están mezcladas, sino que algunas están tan tergiversadas que empezaréis a flipar en pepinillos.

Reseña en Fábulas estelares.

Cómics

  • Bitch Planetde Kelly Sue DeConnick. Muy a lo Orange is the New Black, pero en otro planeta. De hecho, es un planeta-prisión donde encierran a las mujeres que se salen de todo tipo de convenciones. Allí no van a parar solamente las delincuentes al uso, sino las gordas, las malas madres, las discapacitadas, las cabreadas. Aunque es un primer volumen bastante introductorio, me encantó la historia personal de las reclusas, sobre todo la de Penny, pues es una buena muestra de lo podrido que está su (nuestro) mundo.

Reseña en La Nave Invisible.

  • Monstressde Marjorie Liu y Sana Takeda. Cada trazo y cada palabra son una auténtica maravilla. La historia alterna el presente y el pasado de Maika Halfwoolf, un ser extraordinario que va en busca de venganza. No es un cómic agradable: preparaos para ver vísceras, sangre y escenas violentas. Es una historia rica en matices con giros inesperados y unos personajes claroscuros. Ha sido nominado a diversos premios y me chiva Mangrii que Norma la ha fichado para publicarla próximamente.

Reseña en Miserables literarios.

 

Recomendaciones de autoras, vol. 1: Ciencia ficción

El Día del Libro está muy cerca y, como viene siendo habitual por estas fechas, proliferan las listas de libros recomendados, de los que más se venderán, etc., etc. Y, cómo no, en más de una lista la presencia de autoras es nula. Así pues, harta una vez más de esta situación, decidí crear mis propias listas de recomendaciones para el Día del Libro, y el resto del año, con solo autoras. 

En esta primera entrada hablo de libros de ciencia ficción. En las venideras tendréis recomendaciones de fantasía, terror, cómic, feminismo y poesía. He organizado las recomendaciones por palabras clave; si echáis en falta alguna categoría, podéis preguntarme directamente por Twitter o dejarme un comentario. He limitado las recomendaciones a dos por categoría para evitar que la lista sea eterna. Pero siempre podéis pedirme más.

Debo aclarar que no me he leído todos estos libros, aunque sí que los tengo en las estanterías o en el punto de mira para comprarlos próximamente. Además, incluyo enlaces a reseñas o información adicional para acabar de convenceros. 

Al lío.

Ciencia ficción   |   Clásica   |   Extranjera

Recomendadas a .

  • El mundo resplandecientede Margaret Cavendish. Siruela publica el próximo 26 de abril por primera vez en español esta novela utópica que Cavendish escribió en 1666 y que fue la primera obra de Europa firmada bajo nombre de mujer («Me aventuraría a decir que anónimo, que escribió tantos poemas sin firmarlos, era a menudo una mujer», dijo la gran Woolf). Novela de aventuras llena de filosofía y animales parlantes, se la considera una precursora de la ciencia ficción moderna.

Biografía de Margaret Cavendish.

  • Wild Seed, de Octavia Butler. ¿Os pensabais que no iba a incluir a mi adoptada Octavia en las recomendaciones? Wild Seed se publicó en 1980 y conforma el primer libro del cuarteto Patternist. No se ha traducido por el momento al español, pero es una opción muy acertada si queréis empezar a leer obras de ciencia ficción en inglés. El estilo claro y directo de Butler, junto con un tema de ciencia ficción fácil de comprender a simple lectura, escasez de descripciones largas y un worldbuilding bien conocido, hacen de Wild Seed la novela ideal para quitarse el miedo de leer en este idioma extranjero. Tenéis los cuatro libros de Patternist recogidos en un volumen.

Reseña de Wild Seed.

Ciencia ficción   |   Clásica   |   Nacional

Recomendadas a @Eleder_.

Aquí no quiero recomendar dos obras, sino dos autoras cuyas obras de hace unos años son un tanto difíciles de encontrar, así que si las veis por alguna librería, cogedlas sin pensar.

  • Lola Robles: en la página de la Editorial Cerbero podéis comprar Yabarí, una novelita de ciencia ficción ecologista que salió hace unos meses. También podéis leer las magníficas entradas que publica en su blog Fantástikas y, si sois o estáis por Madrid, no dudéis en visitar la Biblioteca de Mujeres.

Reseña de Yabarí en Libros Prohibidos.

Reseña de La maga y otros cuentos crueles.
Reseña de Consecuencias naturales.

Ciencia ficción   |   Actual    |   Extranjera

  • Dreadnoughtde April Daniels. Los superhéroes son un tema que tengo pendiente desde hace mucho tiempo, pero las corrientes más famosas no me llaman la atención. Algún cómic de este calibre me he leído, sí, pero nunca sé por dónde empezar. Ahora bien, hace poco descubrí que se están escribiendo obras sobre héroes de DC (si queréis leer unos relatos sobre Lois Lane, Gwenda Bond, su autora, os los ofrece gratis como cata previa a las novelas). Pero en Dreadnough no hay un héroe archiconocido; todo es producto de la imaginación de April Daniels. Khardan, mi gurú de cómics y novelas juveniles en inglés, me recomendó muchísimo esta novela con una protagonista transexual y una fuerte crítica hacia temas como la transfobia y el machismo.

Reseña de Dreadnought en Un hacedor en el desierto.

  • The Fifth Seaon, de Nora K. Jemisin. [La verdad es que no sé si es fantasía o cifi, pero mola igual]. De esta autora leí uno de los dos libros que están traducidos a español ahora mismo, pertenecientes a la misma trilogía: Los cien mil reinos, obra de fantasía sobre desigualdad racial, dioses esclavos y una protagonista destinada a morir. Esta trilogía, publicada por Minotauro, no se ha terminado de traducir. Por su parte, La quinta estación saldrá en mayo de la mano de Nova y también es el primer libro de tres. Os diría de qué va, pero la verdad es que no me ha quedado muy claro por la sinopsis. De todas formas, su precedente, Los cien mil reinos, me dejó con muy buen sabor de boca y tengo muchas ganas de seguir leyendo a Jemisin.

Reseña en La biblioteca de Ilium.

Ciencia ficción   |   Actual    |   Nacional

Recomendadas a @Lornian y .

  • La mirada extraña, de Felicidad Martínez: tengo el inmensísimo honor de haber charlado con Felicidad cara a cara, cerveza mediante, y aun sin haber leído este compendio de relatos, de esos que se relacionan entre sí, los recomiendo sin dudar. Su título ya lo dice: es raro, pero Felicidad lo vale. Creadora de #LeoAutorasFantásticas, podéis conocerla en este vídeo y a través de su blog.

Reseña de La mirada extraña eSense of Wonder.

  • Cuentos del mañana para ayer, de Begoña Pérez: diría que esta antología me tiene que llegar pronto. Es la nueva obra de la autora de Azul: el poder de un nombre (que también aprovecho para recomendar). A Begoña le encantan los relatos de la ciencia ficción clásica, y esta compilación es una muestra excelente de ello. Ideal para amantes de la cifi del siglo pasado y de este. Podéis adquirir los dos en su página web, con dedicatoria incluida.

Reseña de Azul en La Nave Invisible (de Cuentos del mañana para ayer aún no se ha publicado ninguna, pues salió a la venta hace poco).

Ciencia ficción   |   Temas sociales

Recomendadas a @Gacela1980.

  • 36de Nieves Delgado. Bueno, qué más decir, si ya perdí las bragas cuando hice su reseña36 no es una mera novelita sobre inteligencias artificiales, sino que trata temas como lo que significa ser humano, la transfobia, el acoso escolar y la IAfobia. Me tocó mucho la patata cuando la leí y me gustaría releerla dentro de unos meses. Es, además, una forma estupenda de empezar a leer ciencia ficción española escrita por mujeres. Luego os cogéis Dieciocho engranajestambién de Nieves Delgado, y todo el catálogo de la Editorial Cerbero, y tenéis para un ratillo.

Reseña de 36 en el blog de Lulu Von Flama.

  • El cuento de la criadade Margaret Atwood. Si no lo habéis leído, YA TARDÁIS. Así, en mayúscula. Salamandra lo reedita el 27 de abril y no hay excusa que valga. El cuento de la criada es la terrorífica historia de una mujer atrapada en un mundo donde las mujeres son meros complementos. Defred es el complemento de dar a luz: su único propósito en esa nueva sociedad es parir niños para altos mandos.
    No es una lectura fácil ni cómoda.

Reseña de El cuento de la criada en el blog Ajuste de letras.

 

Who Fears Death, de Nnedi Okorafor

Me pregunto si alguna vez veré este libro traducido al español, porque quiero, deseo, que todos sintáis lo que yo ahora mismo estoy viviendo. No le voy a hacer justicia al libro con esta reseña. Me disculpo de antemano.

Who Fears Death es la primera obra de Nnedi Okorafor, escritora norteamericana de ascendencia nigeriana, que vivo y sufro en mis propias carnes. Vivir porque es lo que nos espera: seguimos los pasos vitales de Onyesonwu antes incluso de su nacimiento. Sufrir porque su existencia no será fácil: es una hechicera Ewu muy cabezota con un destino nada halagüeño.

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La vida de Onyesonwu es la historia de la venganza de su madre de raza Okeke y de la suya propia. Durante la infancia de la pequeña Ewu, ambas recorren el desierto, exiliadas de su propia gente, quienes no dudan en apedrear a una madre y a su hija recién nacida solo por ser Ewu. Hasta que al fin llegan a Jwahir, una ciudad donde, al menos, las toleran. Para los Ewu, el respeto es casi como una leyenda.

Onyesonwu crecerá en Jwahir, querida por su madre y por su padrastro; acudirá a la escuela, aunque sus compañeros preferirán ignorar su presencia. Le encanta leer el libro sagrado de su pueblo y pasear por el mercado, pese a que tanto vendedores como compradores la miran con asco. Al cumplir once años, Onyesonwu descubrirá lo que se esconde detrás de este sentimiento de repugnancia: los Ewu son seres nacidos a partir de una violación infligida por un hombre Nuru a una mujer Okeke. Todo en ella la distingue del resto de Okekes y allá donde va llama la atención, pues su piel clara proclama a los cuatro vientos que es diferente, que nació de la violencia y que su vida está destinada a seguir esa senda marcada por la sangre.

As we walked, that brothel not far behind us, I felt a wave of anger. To be something abnormal meant that you were to serve the normal. And if you refused, they hated you… and often the normal hated you even when you did serve them. […] I was Ewu, who would listen to me without the threat of violence?
Página 236

En Jwahir es tradición que tanto niñas como niños pasen por un rito de madurez. Las muchachas lo sufrirán a los once años; ellos, a los trece. En ambos casos, se corta un trozo de la anatomía humana. Onyesonwu, como no es oriunda de esta ciudad, no tiene por qué someterse a él. Pero está harta de ser una vergüenza para sus padres, así que acude a la llamada del ritual junto con tres jóvenes más. Nada más cortarle el clítoris, Onyesonwu se sume en un estado onírico donde la está esperando su peor pesadilla: un ojo rojo, vigilante, que intentará matarla a la mínima ocasión. Así descubrirá que es más especial de lo que su piel indica: es una hechicera.

Poco más os voy a contar del argumento, pero con esta breve sinopsis ya podéis observar que no es una novela al uso. ¿Cuándo fue la última vez que leísteis una obra de ficción que trate temas como la ablación y la lapidación de mujeres, además del racismo, las violaciones y la inferioridad de la mujer por el simple hecho de formar parte de una sociedad muy tradicional y religiosa? Who Fears Death plantea una crítica contra todos estos temas a través de Onyesonwu, una mujer que no se calla ante nada y que no duda a la hora de infligir castigos cuando alguien intenta dañarla a ella o a otras personas:

“I told you not to go,” Mwita said.
“Just because you tell me to do something doesn’t mean I’ll listen!”
“I should have made it so you couldn’t pass his cactuses,” he mumbled.
“I’d have found a way through”, I said. “It was my choice and you shoud have respected it.”
Página 79

“Mwita, stop being such a camel’s penis,” I said, annoyed.
“Women always have to have companions,” Mwita mused.
“And men always have false sense of entitlement,” I said.
Página 145

Ni qué decir que la fuerza de la novela está en los personajes. Onyesonwu es cabezota y tiene ataques de ira que desatan su poder. Diría que es una mujer fuerte, pero no quiero llevaros a engaño: también siente miedo y pánico, y se deja llevar por ellos. Hay momentos en los que quiere renunciar a su misión e irse lejos, huir de ese destino aciago. Duda, teme y sufre ataques de ansiedad.

Y, como humana que es, se enamora. Reconozco que en los primeros pasos del enamoramiento me asaltó el escepticismo. Mwita, el chaval en cuestión, también es Ewu, y parecían demasiado perfectos el uno para el otro. Pero, como humanos que son, se enamoran, se quieren, tienen problemas, se cabrean, follan, se gritan, hacen las paces y se ponen celosos. Mwita no es el novio perfecto; es muy tradicional y eso a veces exaspera a Onyesonwu (a las citas anteriores me remito). Claro que los ataques de ira de ella también lo exasperan a él. A veces se complementan y a veces no se aguantan pero, sobre todo, se respetan, con sus cosas buenas y malas. Hasta bien entrada la novela no me di cuenta de lo a gusto que se queda una cuando lee una relación amorosa sana e imperfecta.

Sí, he repetido un par de veces «como humana que es». Me niego en rotundo a decir que los personajes son «muy humanos». He leído la novela hasta el último punto, así que desde ya os digo que no hay extraterrestres de por medio (magia sí, mucha y muy chula, que me ha recordado a Wild Seed, de Octavia Butler). Hace unos meses hablaba con una escritora sobre sus personajes y me soltó la típica frase de «personaje X es el más humano de todos». Vamos a ver, en tu novela tampoco hay aliens, ¿por qué repartes más humanidad a unos que a otros?

Los personajes de Nnedi Okorafor son personas, seres humanos, que actúan como tal y no como estereotipos andantes. Incluso los secundarios valen su peso en oro. Luyu es mi preferida, aunque reconozco que al principio la juzgué mal. Parecía la típica chica chismosa y presumida, pero a cada página que leía me iba ganando más y más, hasta descubrirme que tiene un corazón que no le cabe en el pecho.

Y qué decir de la ambientación. Desierto por todas partes. Los restos de chatarra tecnológica, como ordenadores y motos, conviven con una religión bastante estricta y un orden social muy jerárquico. Las mujeres se consideran, como ya he dicho, inferiores a los hombres en esa sociedad. Es impensable que una mujer aprenda magia, por ejemplo. La esposa pertenece al marido y las jóvenes no pueden mantener relaciones sexuales antes del matrimonio.

We’ve been raised to feel that it’s wrong to open our legs, even when we want to. We weren’t brought up to be free as… as you were. When you were with all those older women, who criticized you?
Página 289

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Fuente

La prosa de Okorafor es clara, fluida y potente. Esto, junto con los capítulos cortos, hacen de ella una lectura adecuada para aquella persona que no acostumbre a leer en inglés. Toda escena onírica o palabra en un idioma distinto al inglés se acaba entendiendo por el contexto o la propia narración.

En definitiva, Who Fears Death es una aventura al corazón de una civilización distinta a la nuestra, pero con unos valores no tan diferentes a los propios. Las palabras, decisiones, fallos y aciertos de Onyesonwu, la heroína imperfecta, se sienten en el fondo del alma gracias a la cercana pluma de una escritora a la que, sin duda, seguiré leyendo.

La carrera, Nina Allan

Lo reconozco: no sé cómo hacer esta reseña. La problemática viene porque, por poco que cuente, seguro que os chivo algo que preferirías descubrir mientras leéis. Aunque he visto ya reseñas de todo tipo (hay algunas de lo más curiosas), yo tenía claro que quería escribir una que incentivara la lectura, pese a que analizar la obra de Nina Allan no va a ser fácil. Así pues, vayamos por partes.

Las tramas

Me es complicado intentar decir de qué trata La carrera. Vale, es ciencia ficción. Hay distintos personajes con unas historias interconectadas. Pero, Carla, ¿de qué va?

Bien, es difícil explicároslo con detalle sin incurrir en destripamientos varios. Os podéis leer la sinopsis de la contraportada sin ningún problema: revela más bien poco. Lo mejor es aventurarse en sus páginas como aquel que cruza el umbral a otro mundo sin saber lo que le espera más allá.

Pero si sois precavidos y preferís ir sobre seguro, leed las breves sinopsis que os dejo a continuación de cada una de las tramas.

La vida de Jenna se ha visto marcada por la ausencia de una madre, las carreras de galgos biónicos, un hermano no demasiado cuerdo y un padre perdido en los avatares del trabajo. Jenna vive recluida y en soledad en Sapphire, una ciudad donde las acciones ilegales están más reguladas que la propia legalidad.

La adolescencia de Christy está protagonizada por un padre enfermo y un hermano que le da miedo. Ha aprendido a refugiarse en la biblioteca y a escribir sobre el mundo que la rodea. Al igual que Jenna, vive amparada en una soledad que se verá invadida por su peor pesadilla.

Alex regresa a Hastings para entrevistarse con alguien relacionado con su expareja, de quien lleva años sin saber nada. Recorrer las calles de su ciudad natal le hará rememorar recuerdos tanto dulces como amargos.

Maree abandona La Granja, el centro de adiestramiento para niños empáticamente sensibles, para emprender un viaje que la llevará a una sede de un programa secreto. Para ello tendrá que cruzar el Atlántico en barco y sortear los temibles bancos de ballenas gigantescas.

Han pasado 20 años de los acontecimientos que tuvieron lugar en el Atlántico. Maree llega a la isla de Brock para despedirse de los recuerdos de lo que vivió en aquel buque.

La carrera está dividida en cinco capítulos que contienen tres voces narrativas distintas en primera persona: Jenna, Christy y Maree. Cada una de ellas tiene voz y personalidad propias, aunque Jenna y Christy puedan parecerse por motivos que no revelaré (para saberlos, tendréis que leer la obra de Nina Allan). Las otras dos partes, cuyos protagonistas son Alex y Maree otra vez, están en tercera persona.

Cabe destacar que aquí no hay acción (quitaos de una vez la asociación de ciencia ficción = a navecitas espaciales, tiros y zombies). La narración transcurre con lentitud y abundan las descripciones de lugares, recuerdos pasados y hechos que podrían parecer insustanciales. Sin embargo, todo ello es imprescindible para conformar la psique de las tres mujeres principales. Quizá por eso habrá a quien la novela le parezca lenta y aburrida, pero no por ello resulta insustancial.

Las narradoras

Si hay algo que me ha entusiasmado y espeluznado a la par es cómo Nina Allan dota de frialdad a sus narradoras. No es fácil explicarlo, pues son todo sensaciones difíciles de compartir que se dan sobre todo en los dos primeros capítulos. Jenna, la primera en coger la batuta, se dedica a explicar cómo era su vida (llena de carreras de galgos biónicos, sin una madre, con un hermano tocado de la sesera y una vida solitaria) antes de que un hecho trastoque por completo su vida. Con Christy tenemos más de lo mismo: una narración en primera persona y un trauma que altera su vida solitaria marcada por la ausencia materna y un hermano loco.

Ambas cuentan sus respectivos hechos traumáticos con tanta frialdad que pueden parecer poco creíbles. Pero nada más lejos de la intención de Allan: los personajes te lo cuentan, no lo están viviendo en ese momento. Si no quieren perderse en el mar de dolor que sendos hechos suponen, deberán distanciarse de ellos hasta el punto de pensar que no les ha ocurrido a ellas. El dolor sigue ahí si sabes dónde buscarlo durante la lectura. La tensión, el miedo, la depresión y la tristeza no las abandonan jamás.

Todos estos sentimientos encubiertos se van acumulando hasta el bombazo definitivo. Estos dos primeros capítulos consiguieron que los pelos se me pusieran como escarpias al comprender la profundidad de lo leído era mayor de lo que creía.

En cuanto a Maree, su historia podría ser la que más cuadra en una ambientación de ciencia ficción. Empática natural y criada en un centro de adiestramiento para seres como ella, Maree emprende un viaje a través del Atlántico para participar en un misterioso programa. En el océano la acechan más peligros de los que se espera: inteligentes ballenas-oso descomunales, misteriosos personajes que parecen conocer su secreto y una joven piloto de la que no quiere encariñarse.

La voz narrativa de Maree es más relajada, más fluida. La tensión acumulada en las dos primeras partes desaparece para dar paso a la incertidumbre. Maree no sabe qué le aguarda en las costas de Thalia, pero afronta su destino con un valor muy bien fingido. No sabe que las respuestas a los misterios de ese pasado del que nada quiere saber la esperan en tierra firme.

Los otros dos capítulos, protagonizados por Alex Adeyemi y la misma Maree, están narrados en una tercera persona omnipresente que choca bastante si los comparamos con los tres que he descrito anteriormente. Y es que estas son las dos partes que han conseguido descolocarme por completo. Para mí, la parte de Alex (la tercera en el conjunto de la obra) no aporta casi nada, aparte de romper con la dinámica de tensión y protagonistas femeninas que la precedía. En cuanto a Maree, el desconcierto es mayor: si ya veníamos de oír a la empática con voz propia, ¿por qué ahora de repente nos alejamos de ella con esa tercera persona? Pese al lapso de 20 años, los acontecimientos narrados en este último fragmento de la obra tienen relación directa con los que transcurren en la parte inmediatamente anterior. Al igual que el capítulo de Alex, lo que aquí se aporta es mínimo, rompe los esquemas que a mí tanto me venían gustando y desemboca en un final bastante decepcionante.

Aun así, estos cambios no hacen sino generar más misterio a toda la estructura y complejidad de La carrera. Yo tengo una teoría formada, pero revelarla aquí se podría acusar de destripamiento. Si leéis la obra, podéis escribirme para comentar nuestras respectivas teorías.

¿Ciencia ficción ecologista?

Aunque ha recibido el calificativo de ciencia ficción ecologista, para mí el ecologismo escasea. Que en un futuro un tanto distópico haya problemas relacionados con la naturaleza y el abuso que se hace de esta no significa que sea ecologista, porque para serlo tiene que haber un alegato, una defensa del medio ambiente, y aquí no la hay.

Los animales, eso sí, tienen un papel esencial en la narración y la ambientación. En la primera parte son los galgos modificados genéticamente usados para carreras y apuestas. En la parte de Maree, además de la relación que esta mantiene con los cánidos, aparecen bancos de ballenas descomunales de las que apenas se sabe nada. Son objeto de culto para un grupo religioso, se hacen sacrificios humanos en su honor, hunden barcos, parecen inteligentes… Pero nadie se ha aventurado en sus aguas ni ha sobrevivido para conocerlas en profundidad.

Los temas recurrentes de Nina Allan

A ver, no soy una experta de Allan, ni mucho menos. Caté un poco de Máquinas del tiempoaunque no llegué a terminarlo. Aun así, ya pude discernir ciertos parecidos entre este y La carrera, como es el gusto por los saltos temporales, la ambientación y las relaciones fraternales.

Como indica su nombre, en Máquinas del tiempo los saltos temporales son el quid de la cuestión. En La carrera, cada capítulo se sitúa en un tiempo distinto al resto, aunque no se especifica cuándo. Vemos las diferencias, tenues en principio, gracias a unas voces narrativas que poco hacen por explicarnos cómo es su tiempo. Para las protagonistas, vivir cuando viven es lo normal. Si queremos descubrir más sobre su época tendremos que profundizar en su narración.

La ambientación en Allan ejerce un factor condicionante en los personajes, hasta tal punto que pueden llegar a obsesionarse con su entorno. Las descripciones de Sapphire o Hastings abundan precisamente porque tanto Jenna como Christy se ven atrapadas en las calles que las vieron nacer y crecer. Ambos lugares son unas crisálidas de las que nunca podrán escapar, por mucho que lo intenten. La obsesión es tal que, tras un hecho traumático, Christy se dedica a describir esa ciudad que la encierra y que la obliga a vivir una pesadilla constante.

Y, por último, en lo poco de Allan que llevo leído he podido comprobar que tiene fijación por las relaciones entre hermano y hermana. Son tóxicas, raras, poco sanas. Jenna y Christy se ven avasalladas por sendos hermanos que quieren matarlas y seducirlas. Ambas viven en una casa donde el abandono de su madre ha activado una bomba de relojería cuyo tiempo nadie sabe cuándo se acabará. Los hermanos de estas dos historias son prácticamente el eje central de las vidas de las protagonistas y, junto a su entorno, ejercen tal presión que las consecuencias, por mucho que nos pese, nunca van a ser buenas.

Creo que los secretos están vivos, como los gusanos en el subsuelo. Cuando el tiempo es seco, los gusanos ahondan en busca de agua. Pero cuando llueve, se los ve escarbando hacia la superficie.
Pág. 132

La edición

Ediciones Nevsky es una editorial de esas que cuidan hasta el más mínimo detalle. Tanto la edición en papel, que es la que yo tengo, como la traducción de Carmen Torres y Laura Naranjo (traductoras con un gran recorrido a sus espaldas y que suelen trabajar a cuatro manos con editoriales como Impedimenta, Nocturna, Errata Naturae o Nevsky; también se encargaron de la traducción de Máquinas del tiempo), son una auténtica maravilla. Es de esos libros que te dura toda la vida.

Enlaces de interés:

  • Entrevista a Nina Allan en el blog de Fata Libelli.
  • Reseña de Tejedora, por Bea Aguilar.

Arcadia, de Iain Pears

Traducción de María José Díez Pérez.
Espasa Editorial.

Cuando las buenas gentes del Reto 10×10 me propusieron participar en una nueva edición, me apunté de cabeza. Compartir tus opiniones sobre una lectura me parece un lujo, y más si el libro en cuestión te encanta.

Pero el caso es que Arcadia ni me ha encantado, ni he podido acabarlo.

Al principio, todo bien: tenía unas críticas excelentes en Goodreads, la mezcla de géneros literarios era, cuanto menos, curiosa, el título me llamaba muchísimo la atención y la portada de la edición de Espasa me encantaba. Sí que es verdad que, cuando leo por obligación (aunque en este caso me ofrecí voluntaria cual tributo muriéndose de hambre), me cuesta un poco más ponerme a leer. Pero aparté esta pequeña reticencia de mi mente en cuanto inicié la lectura.

Lo que siguió después del principio tampoco estuvo nada mal. Escenas bucólicas en un mundo llamado Anterwold, un poco de metaliteratura (ya sabéis: un escritor está escribiendo el capítulo que acabas de leer, aunque luego resulta que lo que acabas de leer podría ser real…), un viejo profesor en el ocaso de su vida con ganas de convertirse en el nuevo Tolkien (de quien, por cierto, era muy amigo), una niña tan simpática como curiosa que corretea por un pueblo rural inglés… Y entonces llegó el primer «pero…» a la obra de Iain Pears. Aunque ya estaba bajo aviso, el salto a un futuro incierto con científicos un tanto peculiares y un problema gordo entre manos no me llamó nada la atención. Prefería volver a la Inglaterra de la década de los 60 y a Anterwold. Además, cada vez se fueron sucediendo con más asiduidad capítulos en épocas extrañas con personajes relacionados tanto con el pasado como con el futuro. Que sí, que ya sabía lo de los cambios espaciotemporales, pero eso no quita que la forma de contarlo y los personajes fueran poco atractivos para mí.

Arcadia - Fabulas-estelares
La recomendación de Félix J. Palma en la portada no podría ser menos acertada. Yo lo cambiaría por: pajas espaciotemporales con poca base científica.

Para que os hagáis una idea: yo no me trago que una científica a la que le han extirpado todas las emociones y que se chuta estimulantes para trabajar hable igual que una adolescente de 15 años de la Inglaterra rural del siglo XX. Que le pongas más tacos a una no crea a un personaje con voz y personalidad propia. Esa voz, que encima está en primera persona, debería resonar con fuerza y encandilarnos en cada frase.

En Arcadia hay distintas tramas interconectadas. No me paré a contarlas, pues las reseñas de mis compañeros (incluidas al final de la reseña) son más detalladas en este aspecto. El caso es que cada capítulo se adscribe a una trama y todas forman un entramado complejo y, para mí, carente de interés. En sí, cada trama tiene poco o ningún misterio. La tensión se centra en ver cómo acabará todo el embrollo de personajes que pululan de aquí para allá, no en las migajas que conforman ese todo. A veces terminaba un capítulo y me quedaba igual, ya que no me había aportado mucha más información y mis ganas de seguir leyendo más páginas habían mermado.

El libro me perdió definitivamente cuando Angela, la científica del futuro que ha inventado una máquina para viajar en el tiempo, creó otro cachivache capaz de recrear mundos imaginados. Lo colocó al lado de la casa de Tolkien para que se nutriera de sus ideas y fantasías, pero como la magia de los magos no hacía más que entorpecerlo todo, quitó todas las razas y solo quedaron piedras y una civilización que fue capaz de prosperar. O eso creo. Fue el último capítulo que leí y no he vuelto a pensar en el libro hasta que los otros reteros empezaron a sacar reseñas.

Pero ¡voy a destacar algo bueno! Como buena fanática de Pratchett que se precie, me encanta el humor inglés. Pears no le llega ni a la pezuña del cuarto elefante que sustenta el Mundodisco, pero el caso es que esas pullitas dichas como quien no quiere la cosa a mí me encantan. Os dejo un párrafo en el que habla de C.S. Lewis como muestra y despedida de esta mi reseña.

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Reseñas del resto de reteros:

Boy with letters
Torre de Babel
La Caverna Literaria
A través de otro espejo
Telaraña de libros
Book eater
Capítulo 26
Lectura directa
A doble altura

Reseña de 36, de Nieves Delgado

Hace unas semanas me enteré del nacimiento de la Editorial Cerbero, un sello liderado por Israel Alonso y cuyo emblema, el Can Cerbero, es toda una declaración de intenciones. Cada cabeza de este perro literario representa un género fantástico distinto: terror, ciencia ficción y fantasía. El tres es su número: cada tres meses publicarán tres obras cortas de uno de estos tres géneros, además de otras obras de mayor extensión adscritas también a mi triada literaria favorita. Sigue leyendo “Reseña de 36, de Nieves Delgado”

Reto 10×10: Arcadia, de Iain Pears

Hoy, 17 de marzo, arranco con un nuevo reto. En esta ocasión me he unido al reto 10×10, en el que 10 blogueros leeremos en 10 días un libro. El seleccionado para la presente edición es Arcadia, de Iain Pears, publicado en español por la editorial Espasa y traducido por María José Díez Pérez. Sigue leyendo “Reto 10×10: Arcadia, de Iain Pears”

Wild Seed, de Octavia Butler

Entrada para el proyecto Adopta una autora.

Wild Seed es la primera novela de la serie de libros Patternmaster, la más extensa de la escritora estadounidense Octavia Butler. Explicaros de qué va este primer volumen me costará la vida, así que empecemos por las partes más objetivas.

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Patternmaster (o Seed to Harvest en el volumen que yo tengo, de la editorial Grand Central Publishing) está compuesta por cuatro libros, aunque en realidad son cinco. Hay dos formas de leerla: bien por la fecha de su publicación, bien por la ordenación que aconsejó Octavia. Como en Seed to Harvest siguieron las indicaciones de la autora, me lancé a devorar Wild Seed, publicado en 1980. Luego le seguirán Mind of My Mind (1977), Clay’s Ark (1984) y la que fue la primera novela que escribió Octavia: Patternmaster (1976). Además, en 1978 se publicó Survivor (que sería el penúltimo, justo después de Clay’s Ark), pero como la autora renegó de él, no se incluye en este volumen ni, de hecho, se reedita ya. No os preocupéis, que de una forma u otra me haré con él y os contaré por qué Octavia la llamaba su «novela trekkie». Sigue leyendo “Wild Seed, de Octavia Butler”